Crear, analizar, emocionar: los 3 ejes de la nueva comunicación

Por Aureli Vázquez, periodista y socio-director de Beat Content

Las aguas de ese océano extraño al que llamamos comunicación andan revueltas últimamente. La irrupción – bastante precaria, de momento – de la inteligencia artificial da lugar a constantes debates y abre interrogantes como, por ejemplo, ¿manejaremos nuestras redes sociales  través de una máquina? ¿Dejaremos de recurrir a redactores para nuestros casos de éxito? ¿será, en definitiva, el fin de los comunicadores?

A priori parecen preguntas pertinentes porque, al fin y al cabo, esos mismos textos que elabora la IA se parecen bastante a los que estamos acostumbrados a ver en blogs, webs, revistas y redes sociales. Pero basta con rascar un poquito para darse cuenta de que, bajo la apariencia de mensajes comunicativos, se esconden combinaciones algorítmicas de palabras huecas.

Empecemos por una obviedad: si nuestra comunicación empresarial – en cualquiera de sus manifestaciones y formatos – puede ser sustituida por un algoritmo, tenemos un grave problema de criterio. Porque los algoritmos, se llamen ChatGPT o de cualquier otra manera, son exactamente la definición de la mediocridad: su trabajo es recopilar información asociada a unas palabras concretas y combinarlas con cierta eficiencia para lograr una verosimilitud.

Repetiré esta última palabra: verosimilitud. Es un concepto pobre para cualquier organización que aspire a destacar. Si hay algo que caracteriza una buena comunicación es la autenticidad, precisamente lo contrario de lo que nos brinda – con admirable eficacia, por cierto – la inteligencia artificial.

Si hay algo que caracteriza una buena comunicación es la autenticidad

Sentido estratégico

Además de la autenticidad, una buena comunicación requiere sentido estratégico, espíritu creativo, un actitud inconformista, escucha activa, alineación con los objetivos comerciales… por citar sólo algunas. Nuestra comunicación debe tener una narrativa propia, única, fácilmente identificable. Ese será el reto.

Decía Aldous Huxley hace la friolera de 90 años que “los proveedores del arte popular hacen exactamente lo que se les pide. Afirman las grandes, obvias, inmutables verdades de la naturaleza humana, aunque las afirman, por desgracia, con un énfasis excesivo e incompetente”. Se refería, por supuesto, a los matices; a la elegancia, la sensibilidad, el talento. La RAE define esta última palabra (talento) como “inteligencia, capacidad de entender o comprender”. La Inteligencia Artificial resuelve ecuaciones, pero no identifica problemas.

Ahora bien, sería un error infravalorar las aportaciones de la IA. En un futuro no muy lejano, es altamente probable que los profesionales de la comunicación dediquemos menos tiempo a tareas ejecutivas que una máquina puede hacer con rapidez y cierta solvencia. Muy probablemente los responsables de comunicación seremos arquitectos, y las herramientas de IA se convertirán en nuestros peones. La narrativa será la argamasa que cohesione los diferentes elementos de ese edificio único que será nuestra organización.

Pensar, analizar, crear, emocionar: quien se dedique a la comunicación y no tenga presente esos conceptos, hará bien en temer la irrupción de ChatGPT.

Ese será nuestro trabajo. Y no puede parecerme más emocionante.

También te podría interesar

Organizar una rueda de prensa en 2024: ¿error o acierto? 

¿Estás pensando en organizar una rueda de prensa para tu empresa u organización? Presentar ante los medios una novedad puede ser una buena idea, pero tienes que tener en cuenta una serie de factores. La correcta toma de decisiones previas marcará la diferencia entre un éxito de comunicación o un sonado fracaso. Te contamos por qué.
A lo largo de estos casi 20 años, en Beat Content hemos organizado centenares de eventos para prensa. Muchos de ellos han sido verdaderos éxitos. Otros, en cambio, han pasado sin pena ni gloria, pero de todos ellos hemos aprendido. Fruto de estas experiencias, compartimos aquí algunos aspectos clave, que hemos estructurado en ocho preguntas esenciales:
Si lo que te propones con los textos de tu empresa es aburrir al personal, haznos caso y sigue estos consejos infalibles. El bostezo del lector está garantizado.

‘Abusa de los gerundios’ y otros diez consejos para aburrir a tu audiencia al redactar un texto

Nuestro lenguaje habla sobre nosotros. Dice quiénes somos, qué tipo de formación tenemos, a qué generación pertenecemos. Y, en el caso de las empresas, nuestro lenguaje dice aún más: las palabras que escogemos hablan por nosotros más de lo que imaginamos. A las multinacionales, por ejemplo, les encanta usar la palabra ‘implementar’. Las startups sienten predilección por mostrarse “jóvenes y dinámicas”. Las pymes asentadas escogen con frecuencia la expresión “tradición y modernidad”, con la esperanza de no parecer demasiado impetuosos o demasiado viejunos.
Si lo que te propones con los textos de tu empresa es aburrir al personal, haznos caso y sigue estos consejos infalibles. El bostezo del lector está garantizado.

Comparte este Post: